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¿El peor o el mejor de toda la historia? Los cinco puntos clave de Bad Bunny en el Super Bowl LX

Prensa Libre 10:58 PM UTC Mon February 09, 2026 Sports

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El ganador del premio Grammy al mejor álbum del año por Debí tirar más fotos tomó el evento deportivo más visto de Estados Unidos para enviar un mensaje cultural y político cargado de simbolismos, en una actuación que incomodó a los críticos más conservadores, emocionó a millones de latinos y dejó claro que nada fue casualidad.

Tras la primera mitad del juego entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, el actor y luchador nacido en el municipio de Bayamón apareció para romper la narrativa y el contexto profundamente estadounidenses con una frase muy sencilla: “¡Qué rico es ser latino!”, gritó Benito para comenzar oficialmente su presentación.

Ante esta situación, el último show del productor discográfico de 31 años se convirtió en una declaración directa de orgullo latinoamericano que marcó el tono de toda la presentación y transformó el mediotiempo del Super Bowl LX en algo más cercano a un acto de identidad y rebelión cultural que a un simple espectáculo musical cualquiera.

Bad Bunny transformó el escenario del Super Bowl LX en una mezcla de jungla y barrio latinoamericano, incorporando elementos profundamente ligados a la vida cotidiana de América Latina, debido a que los bailarines usaron vestimenta tradicional asociada al trabajo en el campo, la herencia y el orgullo nacional de muchas naciones latinas.

Durante la presentación de Bad Bunny convivieron varios atuendos urbanos que representaban la cultura del reguetón y la calle, mostrando el choque y la convivencia entre tradición y modernidad. Por ello, el puertorriqueño recreó tienditas, casas familiares y escenas comunes donde se escucha el género, como una boda latina con baile.

Lea más: ¿Qué decía el balón que portaba Bad Bunny durante su presentación en el Super Bowl LX?

Uno de los momentos más comentados de la velada fue cuando Benito le entregó simbólicamente su premio Grammy a un niño que, aparentemente, lo representaba a él en los noventa, por lo que esta escena simbolizó los sueños posibles para las nuevas generaciones latinas: “Yo estoy aquí porque creí en mí. Ahora cree en ti”, agregó Martínez.

Otro de los gestos más potentes del espectáculo fue que Bad Bunny cantó casi todo en español, en un contexto marcado por el discurso antimigrante en los Estados Unidos y el rechazo a nuestro idioma. Por eso, hacerlo en uno de los eventos más estadounidenses de todos se convirtió en un acto político por sí mismo, sin necesidad de más.

Benito utilizó el mayor escaparate del entretenimiento estadounidense para reivindicar la identidad latinoamericana. Es por esa razón que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, calificó la actuación como “terrible”, dado que la música se ha convertido en un acto de resistencia en la era de la nueva administración republicana.

Dadas las circunstancias, Bad Bunny quiso corregir a los estadounidenses y les recordó que América es un continente y no solo una nación, por lo que el artista finalizó su actuación acompañado de la bandera de todos los países latinoamericanos: “América somos todos”, concluyó Benito en la que, seguramente, será una noche inolvidable.

#BadBunny and #LadyGaga dance together during the #SuperBowl Halftime Show.Gaga made a surprise appearance in the middle of Bad Bunny's halftime set to sing "Die With A Smile."(via NBC/NFL/Apple Music) pic.twitter.com/Jug01wl59i

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