Hubo un error al cargar las notificaciones. Inténtalo más tarde.
Además, más de 100 millones de personas siguieron la final a través de las pantallas, incluidos personajes como el presidente estadounidense, Donald Trump, quien no tardó en criticar el espectáculo musical a través de sus redes sociales.
Uno de los momentos que más llamó la atención en redes sociales ocurrió antes del inicio del partido, cuando Mack Hollins, jugador de los New England Patriots, ingresó al Levi’s Stadium vestido como prisionero, con el rostro cubierto y cadenas en los pies.
La aparición de Hollins generó asombro y una avalancha de comentarios en distintas plataformas. Algunos usuarios incluso lo compararon con el personaje de Hannibal Lecter en la película El silencio de los inocentes. Otros lo relacionaron con una protestas en contra ICE.
Aunque se especuló sobre posibles motivos políticos o culturales, trascendió que la acción respondió al gusto del propio jugador por este tipo de apariciones llamativas, algo que ya ha realizado en otras ocasiones. La intención habría sido provocar y generar ruido mediático, especialmente de cara al rival.
Seattle fue dominador
Tras tres cuartos sin anotaciones —una situación que solo había ocurrido una vez en la historia del Super Bowl—, el mariscal de campo Sam Darnold lanzó un pase de 16 yardas que AJ Barner convirtió en touchdown, ampliando la ventaja de los Seahawks a 19-0 al inicio del último periodo.
Patriots WR Mack Hollins never has a dull game day entrance and Super Bowl LX is no different… pic.twitter.com/lUk1E01bgK
Un pase de touchdown de Drake Maye, de 35 yardas para Mack Hollins, dio una breve ilusión de reacción para los Patriots. Sin embargo, Seattle sentenció el encuentro con una carrera de 45 yardas del linebacker Uchenna Nwosu.
El triunfo representó una revancha para los Seahawks, que habían caído ante los Patriots de Tom Brady en el Super Bowl de 2015, un año después de haber conquistado su único título.
Pese a la derrota, New England se mantiene con seis trofeos de Super Bowl, empatado con los Pittsburgh Steelers como las franquicias más ganadoras en la historia de la competición.
If the Patriots lose today i’m blaming Mack Hollins and his stupid ass Gimmicks. wtf is he doing 😂 pic.twitter.com/ttEJnmfbK3
Escriba su correo electrónico
Confirmo que he leído la Política de privacidad de Prensa Libre y estoy de acuerdo con el uso de mis datos.
Comments
No comments yet.
Log in to leave a comment.